Y si te comparan con el Messenger… · 2005-01-21 17:52 by
Ayer tuvimos una reunión de trabajo en las instalaciones de la Corporación (en realidad, todas las reuniones en la Corporación son de trabajo, y todas las reuniones de trabajo son en la Corporación). Se trata de planificar una entrega de software que tendrá que acometerse, o más bien perpetrarse, dentro de dos semanas.
Rostros graves de los asistentes, el über boss iba, uno a uno, preguntando fechas de disponibilidad de los componentes, con frases como “No me digais que lo tendréis para tal día si no hay problemas con las pruebas de la desagregación de esforroncinos, decidme para cuándo la vais a tener probado con seguridad: y, por favor, no me engañéis”. Ah, los jefes y su querencia por las fechas fijas. O mejor dicho, los jefes y su querencia por la paga de objetivos.
Así trascurría la reunión cuando el jefe se percató que el rompecabezas de componentes CORBA desplegados en servidores Sun y clientes Windows empezó a complicarse más de la cuenta. Desplegar un puñado de versiones nuevas de cada cosa (una a una) y asegurarse que todo funciona como una seda durante todo el proceso es menos trivial de lo que parece, y parar el sistema no es una opción: ¿qué pasa si durante la instalación tal componente se cae? ¿qué pasa si se migra la base de datos pero hay que dar marcha atrás? (Por si fuera poco el tener que bregar con diferentes versiones de demonios ORBIX, y la guinda de los routers configurados por Satanás ayudaban a empeorar la cosa) Es poco probable que todo funcione como es debido, porque el más mínimo fallo en cualquier eslabón puede hacer reventar el proceso de instalación y obligará a efectuar una marcha atrás (¡retirada! ¡retirada!) que puede aún ser peor que la propia intentona de despliegue. Este es el Trafalgar, que se nos viene encima.
Entonces el über boss cambió de discurso. “Con mi portátil”, vino a decir, “llevo el Messenger de Windows a cuestas. Y no sé cómo lo hace, pero no importa dónde esté, ya sea aquí en el trabajo en la red local, en mi casa con el módem, o incluso en la red wifi de la FNAC, no importa las veces que apague y encienda el portatil o que lo conecte y desconecte de la red el puto Messenger de los cojones salta tan campante una y otra vez, y no hay forma de hacer que se caiga”. Entonces nos miró a todos, como implorando:
”¿Por qué no podemos hacer nosotros lo mismo?”

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Multiprocesadores: la nueva revolución en programación Historia de suspense con final feliz

— LBF 2005-01-22 20:05 #
En fin, otro día lo cuento con más detalles.
— DrPepix 2005-01-24 19:29 #
— Ya te vale 2005-05-13 02:35 #
— DrPepix 2005-05-17 00:32 #
— Epaminondas Pantulis 2005-05-17 02:07 #